GRANADA

 

01/06/2018 GRANADA-ALHAMA DE GRANADA-VILLANUEVA DEL TRABUCO

Hace años que queríamos hacer este viaje, pero rodar por tierras conocidas parecía restarle atractivo. Un dia cualquiera, un dia de esos en los que pareces incapaz de continuar sin estallar, nos dijimos que necesitábamos salir por la puerta, sin preparación ni planificación, nos decidimos a cabalgar por Al-Andalus. Así que con unas alforjas, esta vez ligeras, nos decidimos a salir de Granada rumbo a Asilah.

GRANADA-ALHAMA

A primera hora de la mañana, pasando por Atarfe, seguimos el rio Genil hasta Lachar, donde cruzamos la A92 para llegar a Peñuelas, donde arranca una pista de tierra que nos llevaba hasta el Turro y de ahí, al Balneario de Alhama de Granada. Esperabamos unos caminos áridos y aburridos, pero las lluvias de los últimos meses, nos hicieron recorrer un verdadero vergel. A eso de las 13.00h llegamos algo cansados al balneario, donde nos dimos un relajante baño en las pozas de agua caliente que se encuentran en la entrada, todo un lujo.

Al-Hammam de Gharnata, Los Baños de Granada, Alhama de Granada, debe su nombre a los baños termales descubiertos en tiempos del Imperio Romano. Durante la Baja Edad Media, la ciudad experimentó un auge ecónomico y comercial que la convirtió en una de las perlas del Reino de Granada. Su conquista por parte de los reinos cristianos en 1482 se considera el principio del fin del reino Nazarí.

Limpios como una patena y recién comidos, salimos del balneario dispuestos a culminar Alhama de Granada, digo culminar por que menudas cuestas tiene. No nos fue posible, llegando a lo alto del pueblo, se atrancó la cadena y rompí el cambio. Primer día y ya se acababa el viaje. Tras una hora trasteandolo, conseguimos que fuera con el plato medio y tan solos unos cuantos piñones. Decidimos seguir viaje en esas condiciones antes de cancelarlo.

El valle de Zafarraya nos esperaba en todo su esplendor, con un verdor que salvando las distancias, me recordaba los valles alpinos. Siguiendo el camino de Alfarnate, comenzamos a descender entre paisajes espectaculares hasta llegar a Villanueva del Trabuco.

02/06/2018 VILLANUEVA DEL TRABUCO-SETENIL DE LAS BODEGAS

En teoría esta etapa iba a ser la mas aburrida y fea del recorrido, sin embargo, Andalucía volvió a sorprendernos. Salimos temprano hacia Antequera, con el fin de hacer una parada en tan bonito pueblo.Tras un descanso en él, continuamos el camino, donde nos sorprendió la lluvia. Guiados por Google Maps recorrimos campos de olivos, siguiendo pistas de tierra que por momentos se convertían en veredas. Pedalear por esos parajes cubiertos por las nubes, fue una verdadera pasada.

En las inmediaciones de Setenil de las Bodegas los caminos se volvieron muy arenosos, teniendo que extremar las precauciones para no irnos al suelo. Setenil de las Bodegas es una maravilla, con sus casas blancas incrustadas en la piedra alrededor del tajo que forma el rio Guadalporcun. La toma de Setenil en 1484 por parte de los reinos cristianos fue fundamental para la consquista del reino de Granada. En una de sus numerosas bodegas, terminamos el dia disfrutando de la peculiar atmosfera de este pueblo.

 

03/06/2018 SETENIL DE LAS BODEGAS-GRAZALEMA-ALGAR

Después de desayunar, continuamos viaje. Salir de Setenil es disponerse a ascender y más si te diriges a Grazalema. Siguiendo la MA-742 y la A-372 ascendimos entre alcornoques y encinas hasta Grazalema. Uno de los pueblos mas bonitos de España, sus blancas casas y sus sinuosas calles dominan desde las alturas el parque natural que se extiende a sus pies. Lo peor, que una vez llegas, aún te queda lo peor de la ascensión hasta llegar a culminar el puerto de El Boyar. Lo mejor, es que una vez superado dicho puerto, comienza un descenso maravilloso, que durante kilómetros y kilómetros te ofrece unas vistas espectaculares del la Sierra de Grazalema. En el descenso nos encontramos pueblos con indudable pasado islámico, como Benamahoma ( Hijos de Mahoma).

04/06/2018 ALGAR-TARIFA

Ultimo dia de ruta en bicicleta, que transcurrió por las faldas de la Sierra de Grazalema en su primera parte. Una vez llegado a Alcala de los Gazules,el terreno pasó a ser llano hasta Tarifa. La parte final transcurrió a través de un campo de aerogeneradores y un terreno más árido. Unos kilómetros antes de llegar, circulámos por la N-340, fué el único tramo que compartimos con cierto tráfico desde nuestra salida de Granada, algo que creíamos impensable cuando salimos. Creíamos que sería un recorrido mayoritariamente por carretera y nos encontramos una ruta a través de una naturaleza exuberante y unos paisajes maravillosos.

Llegar hasta el estrecho de Gibraltar, saliendo desde tu casa, tiene algo de mágico. La visión de África tan cerca, casi al alcance de la mano, impresiona.

Cuenta la leyenda que Tarifa debe su nombre, a Tarik, quie en el 711, desembarcó al mando de 9.000 hombres para mas tarde hacerse con el poder de la peninsula ibérica. Hoy en dia, es una ciudad intrincada de estrechas callejuelas, y a la que innumerables surferos dan un aire new age y bohemio( nunca mejor dicho lo del aire). Una delicia pasear por sus calles, donde tras un día de bici, nos dimos un homenaje de pasta en un diminuto restaurante italiano ubicado en una de sus plazas.

 

05/06/2018 TARIFA-TANGER-ASILAH

Una vez que se contempla el estrecho de Gibraltar, y se está en Tarifa, es inevitable cruzarlo para visitar un lugar tan diferente y tan parecido a la vez como el norte de Marruecos. Así, a primera hora de la mañana cogimos un ferry que en 35 minutos nos dejó en Tanger. 

Una vez allí, comprobamos con estupefacción, que las calles estaban desiertas y los comercios cerrados en su totalidad. Es Ramadán. Así, sin nada que hacer en Tanger durante el día, decidimos pedalear hasta la estación de tren para visitar Asilah. Encontramos un Tanger diferente a la última vez que lo visitamos. Encontramos un paseo marítimo totalmente nuevo y que sería la envidia de cualquier ciudad española. En la playa Malabata, numerosos rascacielos y hoteles de numerosas estrellas emergían. Encontramos una ciudad en obras, una impresionante estación de tren en construcción. Todo ello, con el alto contraste con la medina, el casco antiguo. Tanger, una gran ciudad de 1 millón de habitantes, donde lo nuevo y la tradición están totalmente entremezclados. 

Asilah, es una pequeña joya, colgada sobre el atlantico. La medina de Asilah es patrimonio histórico de la UNESCO. Se caracteriza por la luminosidad de su cielo, el color blanco de sus calles y el sonido constante del mar que nos hace recordar los pueblos de la costa de Cádiz. Las calles son limpias y silenciosas. Algunas casas están adornadas con pinturas murales de los artistas que la visitan. Numerosas viviendas se están rehabilitando con un bonito diseño andalusí, mezclando el blanco y el azul añil. Recorrimos en soledad sus calles y conocimos a Abdul, un sudanes que había trabajado en España y que ahora se mal ganaba la vida haciendo de guía por las calles de Asilah. Comimos maravillosamente en Dar Al Maghrebia, donde pudimos degustar la excelente comida marroquí, pastela, tajin, te, pastas, etc. Fue una excelente forma de acabar nuestro viaje. Si tuviera que puntuar o clasificar nuestros viajes, éste, estaría en el top 3, los paisjes de Andalucía, unidos al exotismo de Asilah quedarán grabados en nuestras memorias.